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BRUNETE EN LA MEMORIA |
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BATALLA DE
BRUNETE - GUERRA CIVIL ESPAÑOLA - Julio 1937 |
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Ultima
Revisión: 11/04/2011 |
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CARTA ENVIADA AL ALCALDE RAÚL AMORES PÉREZ Y A LA CORPORACIÓN MUNICIPAL DE TARANCÓN Madrid, a 28/3/2011 Al señor Alcalde Raúl Amores
Pérez y a la Corporación Municipal de Tarancón. El pasado 23 de febrero, en Tarancón,
un grupo de historiadores e investigadores españoles, irlandeses e ingleses,
visitamos el edificio donde funcionó el hospital “Santa Emilia”, guiados por
el Archivero Municipal. Tanto a él como al Alcalde y al Concejal de Cultura,
les estamos muy agradecidos por las facilidades que nos dieron para hacer
esta visita. El recorrido nos resultó
fascinante, ya que pudimos ver además del que fuera entonces hospital, el
refugio antiaéreo anexo que está en el jardín, a pocos metros de la puerta
trasera del edificio. Gracias a datos ya conocidos y por la existencia de
este refugio, pudimos confirmar que esas instalaciones fueron de uso militar
durante la guerra civil, y que eran uno de los tres centros sanitarios
emplazados en Tarancón utilizados por el “American Medical Services”,
dirigido por el conocido Dr. Edward Barsky. En la actualidad, en los Estados
Unidos y en el Reino Unido, esta teniendo lugar un renovado esfuerzo de
investigación, liderado por académicos e historiadores, centrado en el
descubrimiento e interpretación de nuevas fuentes sobre el amplio apoyo
médico internacional brindado a la Segunda República Española durante la
guerra civil. Avances médicos importantes,
como el triage, la transfusión de sangre, o el método Trueta o “español” para
el tratamiento de las fracturas abiertas, fueron técnicas puestas en práctica
casi por primera vez en el conflicto español, y en su desarrollo tuvieron
mucho que ver doctores como Reginald Saxton y Norman Bethune, ambos muy
reconocidos en la historia de la medicina contemporánea. Estos nuevos procedimientos para
encarar la atención de heridos de guerra, verdaderamente evolucionados
respecto a los utilizados durante la I Guerra Mundial, tuvieron a su vez
amplísima aplicación a lo largo de la II Guerra Mundial. Como lugar donde se atendió a
tantos pacientes, ya sea en su primera etapa de hospital civil, como cuando
fue transformado en hospital de sangre a cargo de la Sanidad Militar, nos
parece que este edificio tiene ganado un lugar propio en la historia del
municipio, y que su sola existencia conecta a quien lo observa con el pasado
de Tarancón. Nos ha sorprendido saber, la
semana pasada, que se está considerando demoler “El Hospitalillo”. A partir de esa mala noticia, y
una vez repuestos, un buen número de colegas y amigos de la actividad de
investigación histórica, nos preguntamos, y queremos trasladarles a ustedes
esa pregunta, si Tarancón no estaría dispuesto a reconsiderar esa demolición,
y mantener el edificio en pie para darle, por ejemplo, uso como sede de
colecciones relacionadas con la historia local, entre ellas las relativas al
periodo de la guerra civil. Tal vez con la implicación de su
Ayuntamiento y la de colectivos locales, se le pueda dar a ese magnífico
espacio un uso cultural, y de paso se pueda evitar perder un elemento de la
memoria común que vincula a Tarancón con Europa, USA, y otros centros
sanitarios similares. Recientemente se acaba de
publicar un libro sobre el hospital de Huete, y existen planes para centrar
en Tarancón, Saelices, Uclés y Huete rutas culturales para turistas,
principalmente norteamericanos e ingleses, que partiendo desde Madrid,
expliquen el paso y vivencias de combatientes (brigadistas) de esos países
por la zona de la carretera de Valencia, eje vertebrador de una importante
infraestructura sanitaria de la República en la provincia de Cuenca. Existe un buen número de grupos
involucrados en la recuperación y conservación de la memoria de la Guerra
Civil Española que estarían muy dispuestos a apoyar esta idea alternativa y a
hacerla ir adelante. Agradeciendo la atención que se
nos prestó entonces y ahora, y sin otro fin que el de preservar un patrimonio
histórico y emotivo que a nuestros ojos es muy valioso, quedamos a disposición
de Tarancón y de su Ayuntamiento para explicar mejor nuestras razones y para
ayudar a la construcción de una alternativa para el edificio del hospital de
Santa Emilia que evite su demolición. Atentamente. Alan Warren Porta de la Historia Angel Rodríguez y Ernesto Viñas Brunete en la Memoria David Fonfría, fotógrafo; Paul Preston, historiador británico;
Marina Garde, Directora de la Abraham Lincoln Brigade Archieve (ALBA); Joan
Codden, Profesora Emérita de Historia de la Universidad de California; Martín
Minchom, historiador; Severiano Montero, Presidente de la Asociación de
Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI). |
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RESPUESTA DEL ALCALDE COMO PRESIDENTE DEL PATRONATO DE LA FUNDACIÓN LOZANO Tarancón,
30 de marzo de 2011 El Patronato
de la Fundación Lozano reitera su voluntad unánime de construir una nueva
residencia de ancianos Los miembros de esta entidad
privada sin ánimo de lucro han manifestado a través de su Presidente que la
Fundación no puede contradecir la voluntad de su creador ubicando en las
instalaciones un museo o dependencias culturales, como han pedido varios investigadores
de las Brigadas Internacionales. Los fines contemplados en los estatutos,
señala el Presidente de esta institución, “Son asistenciales” El Patronato de la Fundación Lozano ha querido manifestarse hoy públicamente ante los últimos acontecimientos informativos que ha habido con respecto a la construcción de una residencia en el antiguo “Hospital Santa Emilia”, conocido popularmente como “Hospitalillo”. Varios de sus miembros han realizado declaraciones esta mañana en un medio de comunicación local, y su totalidad, los seis, han hablado a lo largo de hoy con el Alcalde para seguir retirándose en su postura unánime, manifestada hace algunos días por Raúl Amores, miembro y presidente de esta institución de ámbito privada. Recordemos que el Patronato está formado por los tres principales empresarios de la ciudad (Emilio Loriente, Francisco Manzanares y Librado Loriente); por el Párroco de Tarancón, Alberto Paños; y por el médico que atendía a los ancianos que estaban en el “Hospitalillo” durante sus últimos años como residencia, Enrique Blanch. Raúl Amores ha comparecido como representante del
Patronato de la Fundación Lozano para aclarar diversas cuestiones que se han
hecho públicas a través de la iniciativa de diferentes personas que
reclamaban que el edificio se convirtiera en un espacio cultural. En primer lugar Amores ha respondido a Alan
Warren que la fundación Lozano tiene la obligación de velar por su patrimonio
en las condiciones que contempló su creador, el Doctor Jesús Lozano Soria, y
que han sido plasmadas en los estatutos de la organización. “No figura en
ningún lado que el edificio tenga fines culturales”, como solicitaba Warren,
sino “asistenciales”, ha explicado el Presidente del Patronato. En cuanto a los estudiosos que se han pronunciado
sobre la construcción de una residencia en el Hospital Santa Emilia, el
Presidente de la Fundación Lozano ha querido dejar claro que “No desmerecemos
la capacidad intelectual de todos lo que quieren investigar. Más aún, los
hemos recibido con atención y cariño en nuestra localidad. Les hemos
permitido como Presidente del Patronato el acceso a su espacio físico, que es
el Hospitalillo. Además, les aportaremos la documentación que necesiten, pero
magnificar que esto fue un gran centro de atención durante el periodo de la
Guerra Civil de las Brigadas Internacionales, es una exageración y una
injerencia sobre la propiedad privada que tiene la Fundación”. El Patronato lamenta que se magnifique un episodio
de la historia del Hospital Santa Emilia que duró tres años, eclipsando el
resto de su existencia, que se acerca al siglo de vida. “Hacer de este
edificio un estandarte de las Brigadas Internacionales durante la campaña
bélica, es querer hacer un símbolo sesgado de lo que ha sido este edificio,
maximizar su importancia e ignorar otros lugares que hubo en Tarancón para la
atención a los enfermos y heridos de guerra, así como olvidar los verdaderos
emplazamientos referentes de evacuados de guerra”, ha señalado el presidente
de la entidad. En el escrito remetido al Ayuntamiento Warren
pedía textualmente que el patrimonio de la Fundación “Se dedique a un uso
cultural, y de paso se pueda evitar perder un elemento de la memoria común
que vincula a Tarancón con Europa, USA y otros centros sanitarios similares”.
Esta afirmación es “Un brindis al sol”, dice el Patronato, ya que “no es
Tarancón el referente de atención principal de esos heridos a lo largo de la
ruta Valenciana. Recordamos el libro titulado La sanidad en las Brigadas
Internacionales, editado por Manuel Requena y Rosa María Sepúlveda, donde
Hans Landauer nos indicaba que en Tarancón había un “pequeño hospital de
evacuación de las Brigadas Internacionales” y que en La guerra Civil española
y las brigadas internacionales, de Manuel Espada y Manuel Requena
(Universidad de Castilla-La mancha, 1998), no aparece citado en ningún
momento”, añadía Raúl Amores. La pretensión de convertir el Hospital Santa
Emilia en un museo o dependencias destinadas a la cultura o la historia,
continuaba el Presidente del Patronato, “Es una injerencia sobre la
Fundación, toda vez que como decimos, ni figura en sus Estatutos ni fue el
objetivo de su fundador”. La Fundación Lozano emplaza a los colectivos que se
han manifestado en contra de la construcción de una residencia de ancianos en
ese espacio a que presenten un proyecto alternativo real y factible,
acompañado por su correspondiente financiación, que permita salvaguardar el
edificio tal cual está sin variar los fines que el Patronato está obligado a
cumplir en virtud de los estatutos. Los miembros del Patronato de la Fundación Lozano
también han querido responder a un escrito que Jesús Garrido, Presidente de
la Asociación Manuel de la Ossa para la defensa del patrimonio, les envió por
iniciativa personal, aunque firmando en representación del colectivo. Según
Amores, no convocó la Asamblea preceptiva en la que se le debería haber dado
cabida a la opinión del resto de los miembros. Para poder escuchar más puntos
de vista de la asociación, el Presidente del Patronato de la Fundación Lozano
se reunió ayer con Garrido, pero también con más miembros de “Manuel de la
Ossa”. Entre esos socios se encuentran el propio Raúl Amores como miembro
fundador de la asociación, y el concejal José Antonio Magro. “En el escrito
que previamente manda Jesús Garrido de mutuo propio nos indica que le
gustaría que fuese posible respetar el edificio y que en la parte de atrás se
hiciera la residencia”, ha contado Raúl Amores. El Presidente del Patronato ha mostrado el plano del solar en el que se
ubica el “Hospitalillo”, de 2.500 metros cuadrados, cuya edificación actual
se extiende en la mitad del mismo, dejando libres 1.200 metros cuadrados.
Como la residencia de ancianos necesita una superficie de 5.000 metros
cuadrados para dar cabida a sus 120 plazas y cumplir con la normativa actual,
la propuesta de Garrido “Es un imposible, tendríamos que tener al menos seis
alturas. Primero, no nos lo permite la norma, y es una aberración que sobre
un edificio que tenemos aquí de tres alturas detrás tengamos una pared de
seis”, explicaba Raúl Amores. El Presidente del Patronato comunicó ayer a los
miembros de la asociación Manuel de la Ossa que “Le hemos exigido a quien va
a construir la residencia que la fachada sea igual que la que tiene el
hospitalillo. Más aún, que los patios conserven una estética castellana y que
nos quedemos con baja y dos alturas, que es lo que tiene la edificación
actual. El patronato quiere mantener su patrimonio y su finalidad, y esta es
asistencial y no cultural”. Raúl Amores ha asegurado que “Queremos mantener
el apoyo a los que más lo necesitan”, en este caso se hará a través de una
residencia de ancianos. En este mismo sentido se ha manifestado un miembro de
la asociación Manuel de la Ossa esta misma mañana en un medio de comunicación
local al ser preguntado por el tema, al igual que han hecho tres Patronos de
la Fundación Lozano. El Presidente del Patronato de la Fundación
Lozano ha señalado que cuando la empresa que compró el edificio de los Padres
Somascos para hacer otra residencia propuso su derrumbe completo, y su
posterior reconstrucción siguiendo el modelo original, Jesús Garrido en
nombre de la Asociación Manuel de la Ossa se mostró a favor del proyecto. Por
eso ahora los miembros de la Fundación Lozano se han sorprendido al comprobar
la respuesta contraria a hacer lo mismo en el edificio del Hospital Santa
Emilia. Las instalaciones “No tienen más que el valor
sentimental, que no es poco”, pero la construcción de la residencia no lo
mermará, sino que hará que perdure, dicen los Patronos de la Fundación
Lozano, por su fachada, que será igual, y porque volverá a ser habitado por
mayores que por fin podrán quedarse en su municipio gracias a que se ha
construido una residencia. Sobre investigadores
internacionales que algunos medios han asegurado que piden al Patronato que
no se derribe el edificio, los patronos dicen que tras ver el escrito no
queda nada claro que los nombres que aparecen al final de documento, sin
firmas, lo hagan como muestra de su apoyo a su punto de vista o sean solo
meras referencias. |
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2ª CARTA ENVIADA AL ALCALDE RAÚL AMORES PÉREZ Y A LA CORPORACIÓN MUNICIPAL DE TARANCÓN Tarancón y otras muchas
partes del mundo, a 5 de abril de 2011 Estimado Sr. Amores, Alcalde de Tarancón. Le
escribimos nuevamente, con la mejor de las intenciones, como ya lo hiciéramos
en nuestra anterior carta. Sabemos que el momento preelectoral no es el
óptimo para tratar este tema, pero comprenda que han sido los acontecimientos
los que han marcado la agenda. En
septiembre de 2004 la Diputación de Cuenca aprobó en pleno una moción
presentada por ARMHCuenca, en la que se definía una línea de actuación
deseable con respecto a la conservación del patrimonio relacionado con la
Guerra Civil Española: “Que se haga o apoye una catalogación de monumentos
históricos que incluya a todos los restos arquitectónicos, trincheras,
refugios antiaéreos, restos de aeródromos, etc.. que queden en nuestra
provincia y se les dé la calificación de monumentos
históricos de especial protección, para que se conserven como lo que son,
los restos de uno de los momentos más importantes en la historia
contemporánea de Europa”. Mientras no actuemos todos en esta dirección el
patrimonio de uno de los momentos objetivamente más importantes de nuestra
historia contemporánea se seguirá perdiendo sistemáticamente. Consideramos
que este patrimonio, como todo lo relacionado con la memoria histórica de la
Guerra Civil Española y la posguerra, ha sufrido la pasividad institucional
durante décadas; así su aparente invisibilidad conlleva su olvido. Nos consta
que el ayuntamiento de Tarancón rompió con esta tendencia en 2007, al tomar
la decisión de conservar el refugio antiaéreo de la estación del tren, y que
prosiguió por esta senda en 2010, al autorizar a ARMHCuenca a colocar unas
placas en el cementerio en memoria de los taranconeros víctimas de la
represión franquista, así como a quienes cayeron en los frentes combatiendo
en el Ejército Popular Republicano y a los escoceses muertos en la Batalla
del Jarama. Como
se deduce de la naturaleza de las asociaciones y expertos que suscriben este
escrito, nos interesa muy especialmente el papel del Hospitalillo en la Guerra
Civil Española, sin pretender eclipsar otros momentos de su historia, pero
sin asumir que este momento referido sea eclipsado. El hecho de que el
periodo de la Guerra solo represente una parte de la historia del hospital no
puede suponer que se esquive u olvide esta etapa fundamental de su
existencia. Esto supondría un triunfo para los sectores más conservadores de
nuestra sociedad, quienes mantienen vigentes conceptos que hunden sus raíces
en la ideología del franquismo. Su intención es borrar de nuestra memoria
colectiva el legado de aquellos que dieron lo mejor de su vida, y hasta su
vida misma, en la defensa de valores que hoy mayoritariamente asumimos como
propios. El
Hospitalillo sí estuvo vinculado a las Brigadas Internacionales. Lo estuvo
durante los momentos iniciales de la guerra y esto es constatable
documentalmente. Su importancia en este sentido viene dada por su propia
conservación. Es el único edificio aún existente de los que hubo entonces con
esa función. El Hospital Centroeuropeo de Tarancón, tras la primavera de 1937
(fecha de la reorganización de la sanidad republicana y de las Brigadas
Internacionales tras la batalla del Jarama) no ha llegado a nuestros días.
Tampoco lo ha hecho la cárcel de Partido, ni el cine Alcázar, sede del campo
de concentración en 1939, ni la Casa de Piedra, situada en el solar del
colegio Melchor Cano y que fue sede de los tribunales militares franquistas…
Así, no se deberían seguir perdiendo los escasos lugares que aún conservamos
y que tuvieron un papel relevante durante la Guerra Civil y la posguerra. Son
nuestros últimos referentes del único momento histórico en el que Tarancón
desempeñó un papel capital por su ubicación geográfica estratégica. Esto fue
así en sanidad, en logística militar, como nudo ferroviario de la retaguardia
republicana… Su no aparición en los textos publicados hasta hoy solo indica
cuánto nos falta por investigar y difundir. No olvidemos que la primera
síntesis sobre la Guerra Civil en nuestra provincia data de 2004 y que solo
en marzo del año en curso se ha conseguido terminar la investigación de los
registros civiles de las poblaciones cabeza de partido, paso necesario para
realizar una aproximación a la realidad de la represión franquista en la
provincia de Cuenca. Comprendemos
la necesidad de construir una nueva residencia para personas mayores en
Tarancón, y no es nuestra intención oponernos a ello. Ahora bien, pensamos
que se puede construir la residencia y al mismo tiempo respetar la
vinculación del edificio con la memoria histórica (MH). Estamos convencidos
de que el carácter asistencial de la Fundación y el de su proyecto no
deberían ser óbice para que se pueda conservar el inmueble en su totalidad o
en parte muy importante, adaptándolo al nuevo uso previsto. Abogamos por
encontrar juntos una solución integradora; de hecho la conservación y
recuperación del refugio antiaéreo podría proporcionar, junto con los
edificios menores en los que se encuentra, una ubicación para uso cultural
excelente, con un coste moderado y sin ocupar espacio físico de la
residencia, pudiendo además interactuar con ella. Estamos con esto sugiriendo
la posibilidad de que puedan coexistir en el mismo espacio la planeada
residencia de mayores y el local (o los locales) dedicado a actividad
museística. Mediante esta integración,
estaríamos garantizando la utilización del edificio principal para el fin
deseado por la Fundación, y al tiempo estaríamos preservando el lugar en su
conjunto como lugar de memoria. Una ventaja añadida de este planteamiento
sería que los mayores residentes vivirían en un lugar bien relacionado con el
mundo exterior, evitando así la sensación de aislamiento que muchas personas
mayores llegan a tener en estos centros. Este
espacio museístico podría regirse según un calendario fijo y no tendría en
principio por qué estar abierto a diario. Podría funcionar, bien con ciertos
días previstos de apertura, o bien con cita previa adaptada a las necesidades
de los investigadores y visitantes que lo solicitaran. AMRH Cuenca podría
ocuparse de gestionar su apertura y cierre, sin coste alguno para el
municipio. Estamos trabajando para proponer en breve una negociación que
pueda llegar a una solución viable basándonos en estos principios, a nuestro
juicio flexibles y asequibles. A
medida que se difunden nuevos trabajos de investigación y va calando en la
sociedad el mensaje de las asociaciones de memoria histórica, el interés por
los lugares físicos vinculados a la II República y a la Guerra Civil
Española, se hace mayor. Una prueba cercana de este fenómeno es la cantidad
de adhesiones que esta iniciativa de la que ahora tratamos ha encontrado
dentro y fuera de España en poco tiempo. Las posibilidades de que un espacio
con la carga histórica y emotiva que tiene El Hospitalillo se convierta en un
lugar atractivo y visitado, en un referente dentro de la provincia, son
reales. Pedimos,
para concluir, que se dé una oportunidad al Hospitalillo y a los otros
tesoros similares aún no “descubiertos” que hay en Tarancón como la Casa del
Corregidor que usted mencionaba recientemente; de alguna forma se lo debemos
a quienes protagonizaron desde ellos la lucha por la supervivencia del primer
régimen político verdaderamente democrático de España. Creemos que el tiempo
nos dará la razón. Por
último, hacemos un llamamiento a la reflexión y a la negociación. Nuestra
mano está tendida para evitar que un hito más de nuestra historia se pierda,
y a la postre solo quede una parte, la anterior a la Guerra Civil o la
impuesta por los vencedores de ésta. Quedamos a su disposición
y le enviamos un saludo muy cordial. Alan Warren (Porta
de la Historia) www.pdlhistoria.wordpress.com Angel Rodríguez,
Ernesto Viñas y Jorge Maestro (Brunete en la Memoria) www.bruneteenlamemoria.com Severiano Montero
(Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales - AABI) www.brigadasinternacionales.org Máximo Molina Gutiérrez y Juan Pedro Bru (Asociación Recuperación Memoria
Histórica Cuenca) www.armhcuenca.org Luis Fernando Rovetta Klyver
(CEDOBI) www.brigadasinternacionales.uclm.es David Loriente (Asociacion TAJAR) www.tajar.org Daniel Serrano Recio (ex-combatiente del Ejército republicano español, jubilado,
París, Francia). Rose-Marie Serrano
(profesora-traductora, París, Francia) blog : http://victimasfascismolatorreestebanhambran.blogspot.com/ David Fonfría
(fotógrafo); Paul Preston (profesor História contemporánea
London School of Economics & Political Science); Marina
Garde (Directora de la Abraham Lincoln Brigade Archive
(ALBA); Joan Cadden (Profesora Emérita de Historia de la
Universidad de California); Martín Minchom (doctor en
Historia Universidad de Oxford); Vicente González (vicepresidente
de la AABI; Agustín Lozano de la Cruz
(secretario de la AABI); Isabel Pinar (tesorera de la AABI); Carlos
Hernández (vocal de la AABI); Elisa Retana Vallely
(vocal de la AABI); María José Carmona (Catedrática
Bioquímica UPM); Manuel Ruiz Benitez (escritor); Oscar
Rodríguez Alonso (Sociólogo); Julián Toro Mérida
(profesor de Teoría Política, UCLM); Jesús Viu Morales (profesor); Almudena
Cros Gutierrez (historiadora de Arte); Juan
Manuel Riesgo (Profesor de Historia, director del Seminario
La Conquista Española del Aire en el Colegio Mayor Africa; Robert
Llopis i Sendra investigador hospitales militares de
las Brigadas Internacionales de Benissa y Denia). Ana
Pérez Cañamares (escritora); José Luis Gutiérrez
Molina (Historiador); Santiago Anes Benito
(Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid - Director de Servicios a
la Ciudadanía, Solidaridad y Cooperación); Antonio
Calzado Aldaria (Profesor de Historia Contemporánea de la
Universidad de Valencia); José Osorio (Sociólogo); Manuel
Requena Gallego (profesor de Historia Contemporánea de la
Universidad de Castilla-La Mancha y exdirector del Centro de Documentación de
las Brigadas Internacionales); Ángel Luis López Villaverde
(profesor Historia contemporánea UCLM); Fuencisla Álvarez
Delgado (Profesora Historia contemporánea UCLM); Natalia
Díaz Martínez (Escritora y cineasta); Juan
F. Gómez Hernández
(profesor de Literatura), Ana Pérez (Universidad
Complutense de Madrid); Mirta Núñez Díaz-Balart
(Universidad Complutense de Madrid) Dolores Fernández (Universidad
Complutense de Madrid); Ramón Pedregal Casanova
(escritor); Alfonso Domingo (director de
cine documental), Africa Melis Maynard; Carlos
Lage Martín de Pedro; David Fred Mathieson. Hemos de señalar que los firmantes han mostrado su
adhesión a esta carta por correo electrónico. Si fuera necesario
adjuntaríamos las copias de las adhesiones enviadas. |
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SUMATE A LA INICIATIVA Si
quieres sumarte y apoyar la iniciativa de salvar tanto este edificio
histórico como el refugio antiaéreo que alberga en su recinto envía tu carta
de apoyo al siguiente enlace: http://www.ayuntamiento.es/tarancon/contactar-ayuntamiento.php O bien enviar cartas por correo a: Raúl Amores Pérez Alcalde del Ayuntamiento de
Tarancón Plaza de la Constitución, nº 1 16400 Tarancón Fax: 969 321 257 |
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ENLACES
RELACIONADOS http://lacomunidad.elpais.com/memoria-historica/posts http://www.elimparcial.es/contenido/82271.html www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=752857 www.dclm.es/news/156/ARTICLE/93772/2011-03-29.html http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=757940 |
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